Nacimos enterrados
Nacimos sin poder ser, nacimos con la vida muerta viviendo otras vidas. Nacimos por dentro , sin salir. Nacimos queriendo vivir sin poder hacerlo. Somos la imaginación de alguien que nunca es. El será otro día que nunca llega. Somos en el pensamiento de lo que no somos. Somos ese se le pasará, que nunca pasa. Somos así, inertes. Nacimos encerrados sin salida. Odiados por todos, descartados, invisibles, olvidados, incomprendidos cuestionados. Y sí queremos, y no podemos. Y se acaba la vida, y se acaba el tiempo, que se va, en la espera de atrevernos a la nada. Y se acaba la esperanza, de salir, de ser, de agradar. Somos los inflorecidos, los inatrevidos, los desperanzadores. Los que siempre están de relleno... Somos la resignación, la decepción. Lo que no importa y no aporta. Nacimos, vivimos y morimos sin gloria. Nacimos y morimos enterrados.