Poetas muertos

Hay poetas que se niegan a morir 

aunque el alma esté inerte 

y la nada invada la musa 

inexistente , clausurada. 


Buscan por todas partes 

que se quiebre la roca,

que sangre un poro 

minúsculo y por allí 

se desangre ese algo,

que prenda la pluma,

que espese la tinta seca 

y pinte un respiro. 


Que empañe el vidrio 

que refleja la imagen

sin sombra,

de algo que vive muerto, 

y aún sin aliento, escribo.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Dueña de mi tiempo

Con ganas dramáticas

Todo es mentira