No quiero tus sobras
Hablar con lo que queda de ti, comer las sobras frías. Llegar a la última función, la del cansancio. No hay humo en el plato cuando llega a la mesa. Hablar con lo que queda de ti, es aún más triste que la ausencia. La mala imitación, barata y decadente, que viene a trabajar agotada. Hablar y no encontrarte más, porque ya te fuiste, lo sé. Y el doble que me dejas, que parece, que aparece a pasarme la mano, esa ilusión que veo por detrás, y que muere al detallar el rostro, no la quiero. Quiero el horario estelar, la marca original, la emoción de la primera, lo auténtico, eso que ya tuve. No disfruto tu versión mediocre que llena el vaso a medias. Agarra tu máscara y recoge los bordes mordidos. Que prefiero el ayuno de las horas que sean, alimentar solo el alma, con el recuerdo verdadero. No quiero romperlo, con esta chatarra, que me llenará hasta olvidarte, hasta detestar, las sobras.